Felicidad, amor y paz

En éstas fechas, cuando la alegría, la ilusión, la buena onda, el optimismo, la felicidad y el amor son lo indicado. Todos somos proclives a reflexionar y a caer en cierto grado de depresión. Especialmente en esos momentos de soledad, donde nos sumergimos en los recuerdos, pensando en nuestros seres queridos, que ya no están.

Pensamos, recordamos todos aquellos instantes maravillosos y agradables que vivimos juntos. En lo que nos quedó en el tintero sin decir, en lo que dijimos y pudo herir. Probablemente en ese proceso nos brote alguna lágrima.

Nos quedamos sumergidos en esa aparente tristeza, en esos recuerdos, en ese momento de recogimiento tan personal. Y lo que no percibimos es que en ese preciso instante, estamos haciendo el mayor reconocimiento a esas personas. Estamos dando muestras inequívocas de nuestro amor, de nuestra admiración y respeto.

Por tanto, no se trata de depresión, se trata de una forma de hacer aflorar nuestro caudal emocional. Se trata de recordar sin hacer esfuerzos, se trata de refrescar y actualizar nuestros recuerdos, para seguir aprendiendo de ellos.

En ese personal homenaje, a nuestros familiares y amigos que ya no están, estamos reconociendo la potencia del vínculo. Estamos recorriendo aquellos senderos que también nos llevaron con rumbo fijo, hacia ese ser feliz.

Gracias por estar ahí!!!!!

Gracias por compartir!!!!!

Les mando un abrazo!!!!!