Somos el problema

Una afirmación que me entristece, como persona, somos el problema y todos por igual. Y por eso, también como parte de una sociedad de especímenes sapiens decadentes. Esos que desde aquellos primeros primates andantes, aquellos miedosos recolectores, que poco a poco se fueron animando. Perdieron paulatinamente el miedo y fueron aprendiendo, adquiriendo nuevas habilidades que nos han permitido diezmar la tierra, exterminando una enorme cantidad de especies animales y vegetales.

nada se pierde, todo se transforma

Aunque lo cierto, es que en la naturaleza, nada se pierde, todo se transforma al decir de Lavoisier. El planeta en su conjunto, sigue pesando lo mismo y como viene sucediendo a lo largo de su historia evolutiva, continuará su proceso. Cada cierto tiempo, sucederán acontecimientos telúricos, que conmoverán nuestro entorno de algún modo. 

Unas veces se calentará el sistema, otras se enfriará y todo ello en ese proceso de estabilizad natural necesario ante las transformaciones y cambios acumulados. Algunos de esos cambios, son obra nuestra ya desde que dejamos de ser cazadores recolectores.

adquirimos habilidades

En ese aprendizaje, en ese camino adquirimos habilidades que nos han llevado a ser el principal parásito del planeta. Al mismo tiempo esas habilidades, también nos pueden llevar a ser parte de la solución de muchos de esos problemas. 

Igualmente, de momento no se observa ningún liderazgo positivo en ese sentido. Tengo la impresión de que todos estamos inmersos en una especie de letargo, en un sistema que nos tiene atontados y sin capacidad de reacción. Como si nos estuviesen anulando los afectos, los sentimientos, nuestra fuerza interior. Tengo la sensación de estar siendo sometido desde mi propio interior, casi como si fuéramos marionetas.

Y contra eso, contra la falta de liderazgo, contra la mediocridad política, económica y religiosa que domina en todos los países. Responsables de toda esa ingeniería social, emocional y financiera que nos está llevando de la nariz hacia el abismo. Contra todo ese conjunto, contra el fanatismo de todo tipo, me rebelo, me resisto y me levanto con fuerza, con ganas y actitud positiva.

me alzo en contra de todo eso

Me alzo en contra de todo eso con mis mejores armas al efecto, mi alegría, mi ilusión, mi buena onda, mi optimismo, mi felicidad y todo mi amor. Sensaciones y sentimientos que hago aflorar desde lo más profundo de mi ser. Son algo auténticamente nuestro, afectos y emociones generadas por esa máquina bioquímica natural que cada uno de nosotros llevamos dentro.

Me rebelo y me resisto a que alguien pueda manejar mis decisiones, mi animo, mi camino y mi destino. 

Y si, somos el problema, pero también podemos tener la solución, de nosotros depende. Somos quienes tomamos las decisiones y debemos hacerlo por nosotros mismos, sin miedo, sin ataduras, sin nuestras miserias.

mensaje esperanzador

Cada uno de nosotros es en sí mismo el problema y al mismo tiempo la solución. Dejando de lado la miseria humana y retomando el mensaje esperanzador del Disco de Quiroga, con su claro mensaje: “brilla por ti mismo” ese es el secreto de la felicidad!!!!

Con el impulso y el estímulo de ese mensaje milenario, me levanto cada día para transmitir mi pregón. Y así voy yendo, manteniendo el rumbo, manteniendo el esfuerzo, haciendo aflorar lo mejor de mi para compartir y dar ejemplo. Todavía es posible ser la solución!!!!!!