apestada casta dirigente

Apestada casta dirigente

De aquellos revoltosos manifestantes a estos nuevos oligarcas, que pasan a engrosar la apestada casta dirigente. Que desde aquellos barrios obreros, hoy despiertan en sus nuevos barrios burgueses. Quienes mudaron su piel y su hábitat, manteniendo el mismo discurso hacia aquellos que aún esperan del cambio prometido.

Esos falsos profetas, líderes de pacotilla anclados en el pasado, aunque apoltronados en sus nuevos aposentos. Aprovechan el presente revuelto y enfermo, huérfano de un liderazgo bueno. Uno carismático, que se adelanta a los acontecimientos, que se arremanga y se pone manos a la obra

codo con codo

Ese que va al frente codo con codo junto a quienes lo erigen en ese lugar. Ese que dignamente asume el honor de estar ahí dando ejemplo en primera línea. 

Ese que no piensa en los beneficios a obtener para sí mismo, sino en lo que se puede generar y crear junto a toda esa gente que le sigue. En lo que cada ciudadano, desde ese ejemplo, será capaz de hacer. Siendo ese espejo en el que otros se puedan ver y un factor de mejora permanente. Sembrando responsablemente alegría, ilusión, buena onda, optimismo, felicidad, empatía, solidaridad y amor. Estímulos imprescindibles por sí mismo, por la gente y por la dura tarea que se debe emprender.

las mieles del poder

Por lo demás los actuales personajes políticos de moda, hasta ahora, han demostrado gran avidez por las mieles del poder. Por los beneficios personales y de su entorno. Sin importar de donde provengan, ni a quién exprimen para obtener lo que necesitan. 

No es menos cierto, que los gobiernos de turno en todos los países, tienen un margen de acción reducido. Las directrices generales, provienen de otros ámbitos. De todos modos, esa mínima capacidad de actuación, si no se hace con sentido común, resulta en dolores de cabeza para el pueblo.

simples mortales

Y ahora, ésta pandemia, amenaza con diezmar la población mundial. Nos obliga a asumir nuestra responsabilidad ciudadana y a actuar en consecuencia como uno solo. Una muestra clara de que en determinados campos, no existen las fronteras, los virus van y vienen sin restricciones. Una emergencia sanitaria que muestra claramente el significado de la globalización, igualándonos a todos como simples mortales

Parece que la estructura geopolítica de bloques pierde su sentido, todos somos vulnerables en igual medida. No importa si somos ricos o pobres, blancos o negros, jóvenes o viejos u oremos al Dios que sea. Todos estamos expuestos del mismo modo. Hoy pensamos en salvar vidas, las personas son lo sustantivo, ya no importan la economía y las finanzas. Finalmente, una plaga de proporciones bíblicas nos hace volver a tener los pies sobre la tierra, a reconocernos como seres de carne y hueso

globalización más sana

Así, volvemos al origen de todo lo económico, el accionar cotidiano basado en el esfuerzo, las ganas y la actitud positiva de cada persona. Sin perder de vista que somos seres singulares con roles, talentos y capacidades diferentes, y desde ahí, contribuimos a mejorar el conjunto. De algún modo, debemos recordar nuestros antecedentes nómadas, donde compartíamos el territorio del que obteníamos el sustento.

Aunque también está latente resolver otra amenaza, no se puede mantener la producción manufacturera concentrada en un solo lugar. No es sano pretender bienes a bajo costo, en base a salarios insuficientes para mantener dignamente a una familia. Una globalización más sana se impone, sin llegar a los extremos proteccionistas que de un modo u otro siempre existieron. Es vital globalizar en todos los sentidos, para igualarnos. Que todos seamos capaces de ganarnos el sustento honesta y dignamente disfrutando la vida junto a nuestras familias.

Es verdad que muchos países se han desarrollado en base a ese concepto de “mano de obra barata”. Muchos de nosotros nos hemos beneficiado de ello. Especialmente quienes concentraron su producción allí. Con ésta pandemia, la tesis del actual presidente Trump se ve de algún modo reforzada. Recuperar la producción de manufacturas en nuestros países, asumiendo los costos que correspondan, parece razonable.

La mayor parte de las empresas trascendentes de cada país, están directa o indirectamente en manos de las grandes corporaciones. La estrategia de tener una masa crítica, que asegure un mercado interno potente. Qué recupere y comparta la producción dentro del bloque. Qué controle en los demás bloques todo aquello que sea posible, parece ser el gran objetivo.

nos hemos civilizado?

Pero, de verdad nos hemos civilizado con el paso del tiempo?, hemos cambiado algo nuestras actitudes?, nuestros valores?. La impresión que tengo en éstos últimos días, es que en general seguimos siendo unos salvajes, arrasamos con todo y no vemos más allá. Nos enloquecemos y especulamos hasta con el papel higiénico. Perdemos la calma ante un obstáculo importante, el instinto de supervivencia nos gana y nos nubla el entendimiento. 

Mas que nunca necesitamos estimular nuestra inteligencia, hacer aflorar la empatía, los afectos y las emociones positivas. Solo así sobreviviremos con honor, solo así daremos comienzo a un mundo mejor. Un planeta donde la alegría, la ilusión, la buena onda, el optimismo, la felicidad, la solidaridad y el amor se valoren por sobre todas las cosas. Es posible!!!!! De nosotros depende!!!!!

Es nuestra responsabilidad!!!! Vamos a asumir nuestro rol y a ponernos manos a la obra!!!! Sobreviviremos!!!!!