Ahora que somos negros

Ahora, que somos negros y por la parte que me toca a mucha honra, según parecen indicar las sesudas investigaciones norteamericanas. Todo cambia y supongo que perderemos algunos privilegios, nos pondrán alguna etiqueta más, o que sé yo. Lo cierto es que esos iluminados de turno manipulan la información en función de sus intereses. 

Da igual, la evidencia científica de la que extraen tal afirmación, indica, que todos tenemos origen en el continente africano. De allí salieron aquellos primeros sapiens, en sus excursiones a lo largo y ancho del Pangea. Y supongo, lo hicieron por alimento, bienestar y curiosidad.

según Gauss

En nuestros días y a lo largo de la historia, ya desde aquellos nómadas, se han acumulado cierto número de imbéciles. Según Gauss, son un porcentaje mínimo de la población, al igual que el número de genios. Eso es parte de la estadística natural, así funciona la genética, en base a las condiciones ambientales en el momento de la concepción y al azar. En algunas situaciones salimos imbéciles, en otras genios y en la mayoría de los casos en el promedio de entendimiento. 

Básicamente es lo que nos dicen las estadísticas, que nos aplican en todos los órdenes de la vida. En todas las actividades, estamentos sociales, políticos y religiosos se mantienen esas proporciones a grandes rasgos. Por lo cual, no es raro que alguno de esos imbéciles por una de esas casualidades que el destino impone, asuman cargos relevantes. Algunos, en muchos momentos de la historia han llegado a los máximos cargos en diferentes países. Así nos fue, no permanecieron mucho tiempo en el poder, aunque el suficiente para crear situaciones trágicas.

una doble pandemia

Y ahora que somos negros, ese azar, combinado con vaya uno a saber qué, nos castiga con una doble pandemia, la de imbéciles dirigiendo el mundo y la otra. La más preocupante para mí, es la de insensatos, pero existen algunas dignas excepciones. Por fortuna, un puñado de países nos muestran el camino, hacen gala de una inteligencia emocional increíble. En los demás, el predominio de seres sin esas capacidades, continúa eligiendo estúpidos avechuchos para dirigirlos. 

Bien merecido lo tenemos, aunque últimamente se busca elegir el menos imbécil y aún así, erramos. Por lo cual, debemos revisar nuestros criterios a la hora de elegir, aunque entiendo que es muy difícil.  En especial por la escasez de lideres, personas con carisma y un grado suficiente de entendimiento y sentido común. Seres con un nivel alto de inteligencia emocional, que puedan y tengan ganas de asumir el liderazgo. Y mientras esos osados valientes no lo intenten, estamos en el horno. Ese reto mayúsculo de luchar contra el sistema imperante en cada estamento social, político y religioso, no es para cualquiera. Y ahora que somos negros, con sentido común, valores y un poco de inteligencia emocional, es posible, aunque siempre lo fue.

ahora, hacen falta líderes

Y hace falta que surja ese ser generoso, ecuánime, honrado, justo y osado, ese líder tras el cual enfilarnos. Para ponernos manos a la obra y no continuar por éstos senderos, sumidos en la miseria humana. Mientras tanto, debemos evitar entrar por las anchurosas puertas de éste dantesco e infernal escenario mundial. Que por todos los medios, nos venden como el mejor de los mundos posibles y que cándidamente compramos.

Por tanto, ahora que somos negros, toca sobrevivir, seguir en nuestros esfuerzos personales sin decaer. Buscando ese detalle, que delate a la persona adecuada para asumir el liderazgo que merecemos. Ese ser capaz de motivar haciendo gala de su inteligencia emocional. Un creador de alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza. Alguien en condiciones de darlo todo por sus semejantes. 

Ahora que somos negros, seguimos buscando nuestro camino igual que siempre!!!